lunes, 1 de noviembre de 2010

Las vidas que sean, pero con música.

La música es lo más preciado que podemos tener. Nos hace sentir vivos, nunca nos falla, nos regala momentos y nos los hace recordar más adelante. Nos transmite sentimientos, paz, inquietudes, deseos...

Para mí, la música lo es todo. Es mi vida. Por eso, voy a empezar este blog, aunque acabe siendo solo para mí. Aunque también es bonito ver como sueña la otra gente, i porque todos tenemos la necesidad de expresión aunque creamos que se nos dan mal las palabras.

 Hace poco, mirando una serie de la que soy fan, "Águila Roja", descubrí que la actriz protagonista que hace de Margarita (Inma Cuesta) es cantante. Busqué y busqué por si había grabado algo... y encontré una canción que interpretaba junto a Manuel Carrasco. Una letra de Joaquín Sabina (un gran artista) en el concierto benéfico "Juntos por el Sáhara". Me gustaría que Inma se lanzara a la canción, porque tiene una voz preciosa.

Aquí está el link de la canción y la letra, espero que si hay alguien que lo mira, le guste:

 
 CONTIGO

Yo no quiero un amor civilizado,
con recibos y escena del sofá;
yo no quiero que viajes al pasado
y vuelvas del mercado
con ganas de llorar.

Yo no quiero vecinas con pucheros;

yo no quiero sembrar ni compartir;
yo no quiero catorce de febrero
ni cumpleaños feliz.

Yo no quiero cargar con tus maletas;

yo no quiero que elijas mi champú;
yo no quiero mudarme de planeta,
cortarme la coleta,
brindar a tu salud.

Yo no quiero domingos por la tarde;

yo no quiero columpio en el jardín;
lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas

y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

Yo no quiero juntar para mañana,

no me pidas llegar a fin de mes;
yo no quiero comerme una manzana
dos veces por semana
sin ganas de comer.

Yo no quiero calor de invernadero;

yo no quiero besar tu cicatriz;
yo no quiero París con aguacero
ni Venecia sin ti.

No me esperes a las doce en el juzgado;

no me digas "volvamos a empezar";
yo no quiero ni libre ni ocupado,
ni carne ni pecado,
ni orgullo ni piedad.

Yo no quiero saber por qué lo hiciste;

yo no quiero contigo ni sin ti;
lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas

y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.